Los Simpson predicen el futuro de Torreón

Por Gibran Jacobo, en Discusión

El ballet cósmico ha empezado…“, Los Simpson lo hicieron de nuevo y predijeron otra tragedia que, aunque tal vez no se refiera a un país entero o el fin del mundo, sino a nuestro querido Torreón. Desde el momento en que se anunció el proyecto del Metrobus de la ciudad, hace al rededor de 2 años (tiempo en el que ¿realmente cuánto progreso se ha visto?), ya sabía yo que era una empresa destinada al fracaso — como, básicamente todo el transporte público en la ciudad. Viendo el estado actual del transporte existente tan deplorable, la idea de introducir otro medio que realmente no añadirá nada nuevo mas que aún más aglomeración al absurdamente violado Boulevard Revolución, es absolutamente ridícula y risible.

Y no conformes con ignorar los que quiero asumir son miles de comentarios negativos y de desapruebo respecto a la innecesaria obra, todavía se dan el lujo de tentar a la naturaleza e ignorar las señales divinas de quien sea que esté allá arriba velando por nosotros y que trata de decirles “Párenle a su pedo, en buena onda“. Ya se les inundó una vez la obra de la terminal del metrobus (que tampoco entienden que la ciudad está pésimamente preparada para las lluvias y el manejo del agua) y sin contar otros percances que hayan sufrido los innumerables sitios donde se ha detenido o desviado el tránsito por estar con sus chistecitos de las dizque estaciones, esta mañana se sufrió un derrumbe en las obras ubicadas en el Revolución y Triana, punto donde por cierto, están haciendo un desnivel que sinceramente no entiendo cuál es su propósito, además de derrumbarse y proveer una peligrosa caída muy mal protegida.

Pero ¿qué tiene que ver todo esto con Los Simpson? Bueno, hoy en día todo tiene algo que ver con Los Simpson, y si no captaron la referencia al principio de este artículo, estoy hablando de el episodio 12 de la cuarta temporada de la serie, “Marge contra el monorriel“, en el que, en resumen: El Sr. Burns paga a la ciudad de Springfield una multa de 3 millones de dólares por mal manejo de desperdicios tóxicos, y durante una junta para decidir en qué invertir ese dinero para el beneficio de la ciudad, un extraño aparece y ofrece construir un monorriel para contribuir al desarrollo urbano de Springfield, cuyo pueblo entusiasmado acepta la oferta y la deficiente y corrupta construcción del proyecto trae consecuencias que pudieron haber resultado fatales de no ser por el ingenio de nuestro querido Homero Simpson y claro, las rosquillas. En fin, me imagino que en algún momento algún misterioso extraño fue con Riquelme y le ofreció construir el metrobus de Torreón, como una maravilla tecnológica que contribuirá al desarrollo de la ciudad y facilitará las vidas de miles de torreonenses que se beneficiarán del servicio, y después de una armoniosa canción sobre el metrobus llena de rimas y coros, el proyecto fue aceptado.

“Saben, una ciudad con dinero es como una mula con patines: Nadie sabe cómo los obtuvo y nadie sabe cómo usarlos.”

Pero como sabemos, la realidad es una completamente diferente. En los dos años que lleva la obra no ha habido mas que retrasos, derrumbes, caminos cerrados, rutas de autobuses desviadas, y demás desmadres sin siquiera contar la enorme controversia de que se haya tenido que quitar — o mejor dicho desmantelar — el monumento más icónico de la ciudad (o sea, ¡hasta llevan el mismo nombre!) para poder construir la mentada terminal del metrobus en su ubicación.

La verdad ignoro hasta cuándo estará lista esta abominación hermana del blasfemo teleférico, o si los recursos asignados al proyecto se están utilizando de manera apropiada, pero suponiendo que se llegara a completar; ¿quiénes conducirían las unidades? La verdad me da mucho miedo y más que nada pena ajena el pensar en las unidades del metrobus llenas de estampas del Santos, imágenes religiosas, los nombres de las conquistas de los choferes o la clásica “Cero en conducta” acompañada de la imagen de un hombre musculoso. Y claro, cómo olvidar el ambiente musical de cumbias y narcocorridos que acompañan a cada unidad del transporte público de la región. ¿Acaso van a capacitar personal adecuado y apto para manejar las unidades? ¿o van a agarrar a la misma calaña de gente que conduce la mayoría de las rutas actuales? Nuevamente, temo porque la segunda opción es la más probable. Lamentablemente, a diferencia de lo ocurrido en Springfield, en caso de un inminente accidente, los conductores no tendrán el ingenio ni la ayuda de las rosquillas para salvar a sus pasajeros, sino que seguramente se escudarán tras los abogados de la empresa ofreciendo pagar los gastos médicos de los afectados, a cambio de su silencio para no hacer ningún comentario respecto al negligente y deplorable servicio que ofrecen. Y peor aún, no contaremos con la ayuda de Leonard Nimoy.

Así que, de mí se van a acordar si es que terminan la obra y las cosas son tal y como dije; y si alguien leyendo esto ahora viene del futuro improbable en el que terminaron el metrobus de Torreón, déjenme tener el placer de decirles: Se los dije.

¿Qué opinas del proyecto del metrobus? ¿Crees que lo acaben? ¿Crees que sirva de algo? ¿Piensas utilizarlo? Recuerda dejar tus comentarios y compartir la página con todos a ver si así agarran la onda.

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3 respuestas a “Los Simpson predicen el futuro de Torreón”

  1. zuzeeeh dice:

    Me parece muy acertado tu blog… hahahahaha tuve que buscar un chingo de palabras en Google XD agahahaha

  2. Miurakura dice:

    Así es mi buen sköm, una propuesta más o menos fail, una manga de rateros y tres Doritos después…boom

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