Poniéndonos al día

Híjole, vaya que ha pasado mucho tiempo desde el último post… Y es que han pasado muchísimas cosas desde entonces, mi vida ha cambiado bastante. Es más, la vida en todo el mundo ha cambiado bastante, como ya todos sabrán este 2020 ha sido más agresivo que un padre alcohólico cuando pierden las Chivas…

Por si no han seguido mi emocionante vida en mis redes sociales, voy a hablar un poco de lo que ha ido pasando desde finales del año pasado y ya en el futuro iré hablando un poco más a fondo de todo para no extenderme demasiado aquí.

Lo primero y para mí más grande, es que unos días antes de Navidad, mi esposa y yo recibimos la gran noticia de que seremos papás. Por fin mi mayor meta se estará haciendo realidad y todo esto le dio un giro completamente nuevo a mi vida.

A principios de año, antes de que las cosas empezaran a valer verga, por fin logré vender mi antiguo pedazo de carro y comprar algo más confiable. Todo muy bien excepto por el adeudo de placas del que me di cuenta una vez que había hecho el trato con el vendedor, y porque al día siguiente que lo compré pude haber explotado con él porque se había roto el tanque de gasolina, pero nada grave.

Casi terminando febrero recibimos otra noticia pero no tan emocionante. Mientras yo estaba relajándome en casa en mis pocos días de vacaciones que me tomé para descansar de tanto pinche on call, me entero indirectamente de todo el drama que estaba sucediendo en la oficina durante mi ausencia. Resulta que habían notificado a varios equipos sobre la terminación de sus puestos a causa de una re-estructuración de la empresa, y por supuesto mi equipo estaba en esa lista negra. No todo estaba tan mal después de todo, ya que nos ofrecieron diversas compensaciones para suavizar el putazo. O sea, estaba en proceso de comprar una casa, y luego con bebé en camino, pues me cayó triplemente pesado el chistecito. En fin, como dicen los chinos (que como sabrán, no tienen tan contento a nadie) el caracter para crisis es el mismo que para oportunidad, asì que esta tragedia me sirvió como una oportunidad para considerar un ligero cambio de carrera, y ver mis opciones en cuanto a qué chingados voy a hacer con mi vida, y la de mi familia.

En fin, no conforme con todo lo que estaba pasando, que nos cae la pinche pandemia, justo lo que faltaba. Justo también para la fecha en que estaba comenzando la cuarentena, estábamos también cambiándonos de casa, por lo que eso se volvió un poco más complicado y tardado de lo normal. Lo «bueno» de esto, dentro de lo que cabe, es que tocó hacer home-office, y considerando la poquísima carga de trabajo que tenía, pues fueron casi vacaciones pagadas. Pero aún así, el encierro constante ha tenido consecuencias en nuestra salud tanto física como mental, pero afortunadamente vamos sobrellevándolas poco a poco.

Y mientras el fin de la contingencia es algo que se ve cada vez más lejano, lo que sí se ve ya cerca es el fin de mi contrato en mi trabajo actual. Estoy por comenzar mi última semana de «trabajo» de la que solamente dos días podrán ser considerados como trabajados, y llegada la fecha, será cada vez más pesada la carga de encontrar un nuevo empleo. Hasta el momento no he tenido muchas respuestas a mis postulaciones, pero gracias a lo que he trabajado con consultores de transición de carrera he podido prepararme mucho mejor para la búsqueda y me siento más confiado de mis conocimientos y habilidades para encontrar el trabajo ideal.

Aunque bueno, esa es una de mis opciones. La otra, y que personalmente sería la preferida de no ser también la más riesgosa, es que decidí emprender e iniciar un pequeño estudio de desarrollo de videojuegos, al lado de algunos amigos que sé que comparten mi misma pasión por lo friki. Por supuesto, para esto, he estado preparándome mucho con cursos y tutoriales sobre desarrollo y he aprendido bastante, y confío que también eso me servirá para mis entrevistas de trabajo ya que es algo que va muy de la mano. Justamente hace un par de días acabo de terminar mi primer curso de Desarrollo de Videojuegos y me siento más capaz para cualquier rumbo que tome en mi vida. Pero obviamente y como siempre he dicho, siempre hay algo nuevo que aprender, así que diariamente sigo preparándome y aprendiendo constantemente.

Y pues bueno, esas son las novedades hasta ahora a grandes rasgos. En conclusión, por ahora me preparo y conservo la esperanza de que toda esta situación tan difícil termine pronto para poder volver a la normalidad por mi carrera, el bienestar de mi familia, y que mi bebé pueda llegar a un mundo donde no tengamos que usar cubrebocas hasta para ir a cagar. En fin, necesitaba sacar todo el chisme a modo como de salida, así que recurrí a mi fiel y polvoriento blog. Espero que no pase mucho antes de que vuelva a hacerlo, últimamente hace más falta que nunca.

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